En el viaje espiritual, la mayoría de gente tiene experiencias de numerosas conversiones. Estas experiencias espirituales varían en grados de intensidad y profundidad. Uno de los componentes de este proceso de conversión una nueva y sorprendente conciencia de cuán ciegos hemos estado a las demandas del mensaje del evangelio.
Yo creo que muchos pueden relacionarse con los encuentros a lo largo de mi vida al llamado a la inclusividad del evangelio. Crecer, yo sentí que fue un sacrilegio que las chicas practicaran deportes. De igual manera, la gente “de color” tenían su propio vecindario dado por Dios. Los homosexuales y lesbianas, para todos los propósitos prácticos, simplemente no existían.
Ha sido un viaje tumultuoso para mi alejarme del sexismo, del racismo y de las actitudes homofóbicas que apoyaban el dominio de mi falso ser. No cabe duda, aun tengo un largo camino por andar en estas decepciones mayores en nuestra sociedad.
En cada uno de estos prejuicios profundos, hubo periodos de conversión que incluían una eventual reflexión de apertura de ojos. Expuso la profundidad de la desviación del mensaje del evangelio que reinaba en mi corazón. Esto es un claro ejemplo de las enseñanzas de Merton sobre el pasaje para iluminar y convertirse cuando nos movemos parcialmente para alejarnos del falso ser hacia el verdadero ser. Es un largo y difícil trayecto. Conforme nos mantenemos fieles a la lucha para caminar con Jesús, la gracia de Dios nunca nos abandona. El proceso en esta vida es siempre limitado y a medias y siempre llamando por más. Sin embargo, nos estamos moviendo en la dirección correcta en tanto no sucumbamos a la apatía y a la negligencia.
En el evangelio según San Marcos, tenemos un ejemplo verdaderamente desafiante de esta lucha de la oscuridad y la luz en la dinámica del falso ser y el verdadefiro ser. A través de todo su evangelio, Marcos ofrece un retrato particularmente duro de los apóstoles. Ellos son presentados como un grupo que simplemente no entiende el mensaje.
Este acercamiento en Marcos es parte de su lección perspicaz sobre la complejidad y la profundidad que la autentica fidelidad a Jesús demanda de hecho.
En la sección del evangelio (Marcos 8: 22; 10: 52) con frecuencia se refiere como “El Camino a Jerusalén”, Jesús tiene tres predicciones de la pasión, muerte y resurrección. En cada uno de estos tres segmentos hay una estructura común.
- Jesús hace la predicción. Los apóstoles no entienden y no aceptan la espantosa posibilidad.
- De hecho, ellos se mueven en la dirección opuesta a la declaración de Jesús. Su mensaje proclama a un Mesías sufriente. Esto era totalmente contrario a las esperanzas y ambiciones de los apóstoles. Las expectativas de su futuro incluían poder, prestigio y riqueza.
- Finalmente, Jesús presenta una enseñanza clara y corta sobre las demandas de conversión al mensaje del evangelio.
Esta selección del texto de Marcos empieza y termina con la sanación de un hombre ciego. En los tres segmentos del evangelio, la ceguera de los apóstoles es mostrada en Pedro diciéndole a Jesús que Él no tenía que sufrir (Marcos 8: 32), los apóstoles argumentando quien era el mas grande (Marcos 9: 34), y finalmente Santiago y Juan pidiendo el privilegio de sentarse a su izquierda y derecha en los venideros días de gloria (Marcos 10: 35).
Todos estos son ejemplos del poder y la influencia del falso ser. Estos fueron hombres buenos considerados por ellos mismos como profundamente comprometidos con Jesús. En sus mentes, ellos habían dejado todo para seguir a Jesús. Cada día ellos escuchaban sus enseñanzas. Ellos fueron testigos de la sanación. Ellos compartieron los panes multiplicados y los pescados. Ellos vieron a Jesús caminar sobre el agua. Ellos experimentaron el sobrecogedor entusiasmo de las multitudes. Es difícil para nosotros exagerar la intensidad y la inmediatez de su experiencia con Jesús. Aun así, ellos tenían una visión en duro conflicto con la de Jesús. Esto nunca fue mas claro que en el total abandono en el Huerto de aquel primer viernes santo.
Marcos lo estaba poniendo claro para nosotros como lectores de su evangelio que la verdadera fidelidad a Jesús es genuinamente demandante. Llama a muchas experiencias de mayor iluminación aun después de que hacemos una promesa inicial para seguir a Jesús. Siempre hay más. El poder cegador del falso ser es agudo y dominante. Las demandas del verdadero ser insisten en que tomemos las enseñanzas de Jesús en el corazón. Aquí hay algunas selecciones de esta parte del evangelio según San Marcos.
- Cualquiera que desee seguirme debe negarse a sí mismo, que tome su cruz y me siga. (Marcos 8: 34)
- El que quiera ser el primero que se haga el último y el servidor de todos (Marcos 9: 35)
- El que desee ser grande entre ustedes será su sirviente…porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido sino a servir y a dar su vida como rescate para muchos (Marcos 10: 43-45)















