Mateo 21: 33-43
Estimados amigos, Nuestro año litúrgico sigue avanzando. No hay nada que detenga el reloj. Nuestro viaje con el evangelio de Mateo está por llegar a su conclusión. En los siguientes domingos, tendremos unas selecciones que resaltan dos cosas: el conflicto de Jesús con los líderes judíos y su llamado para elegir la vida siguiendo sus pasos.
A través de la historia de la iglesia estos capítulos finales de Mateo han sido distorsionados para producir un antisemitismo que ha sido una terrible distorsión del evangelio. La mala representación del mensaje de Jesús ha llevado a actividades abominablemente inhumanas e injustas en las relaciones entre judíos y cristianos.
El mensaje básico de la parábola del inquilino asesino nos dirige a la necesidad de decidir. ¿seremos administradores de los dones que Dios nos ha dado? ¿estamos viviendo el mensaje del evangelio en nuestra familia? ¿estamos contribuyendo en nuestra comunidad para hacerlo más dador de vida para todos? ¿estamos respondiendo al llamado para actuar justamente y ser instrumentos de paz? ¿estamos siendo responsables y no desperdiciando las bendiciones de nuestro medio ambiente?
Jesús demanda una decisión. ¿aceptamos su llamado y el regalo de amor incondicional? ¿estamos listos para reconocer que toda vida es un regalo para ser querida y desarrollada? El llamado a la administración nos pide reconocer el dominio de Dios y nuestra realidad como criaturas finitas que son perdonadas, dotadas y amadas.
El pasaje del evangelio de hoy de Mateo señala el rechazo de la prédica de Jesús por parte de los líderes de Israel. Pero también debería plantear la pregunta para nosotros. ¿será que nuestra forma de vida ofrece alguna clase de asociación con los administrados asesinos? Podemos preguntarnos a nosotros mismos: ¿qué papel desempeñan la justicia y la rectitud en el huerto de la vida diaria para nosotros? Mateo señalará en el famoso pasaje del capítulo 25 sobre: “El más pequeño de mis hermanos y hermanas” Se nos dice que fallar en alimentar al pobre es lo mismo que negar a Jesús. Esta falta de justicia y preocupación por los pobres es lo opuesto a dar vida. Este es el asesinato del hijo en nuestro tiempo. Estamos eligiendo la muerte sobre la vida. El rechazo del hijo del dueño no fue el monopolio de los líderes judíos. Sigue a través de la historia.
Nuestra tarea es ser trabajadores fieles en el viñedo de la vida. Hoy, esto nos llama a hacer dos cosas: la preocupación por los pobres y marginados y la preocupación por el regalo de Dios de la creación. Ambas cosas son víctimas de tremenda negligencia. Los pobres son casi siempre las primeras víctimas del cambio climático y otros abusos a la naturaleza.
Ya que estamos llamados a dirigir estos problemas abrumadores, estamos llamados a aceptar al hijo. Es Jesús quien nos guiará hacia la verdad y la libertad, que es la verdadera hambre en nuestros corazones. La administración en el viñedo de la vida esta hecha mucho más clara y mucho más fácil cuando aceptamos el regalo del Padre, Jesucristo.
No estamos solos, Dios está siempre con nosotros. Necesitamos darnos cuenta que nuestro pequeño esfuerzo personal es importante. Este pequeño esfuerzo beneficia a la sociedad en una forma que con frecuencia está escondida para nosotros. De igual manera, estos pequeños esfuerzos ayudan a nuestra auto estima, animándonos a seguir en la batalla.
Conforme empezamos a entender el desafío a nuestro medio ambiente, la mayoría de nosotros necesitará cambiar su entendimiento sobre la creación. La vista más común sobre la creación es que Dios creó el mundo y era bueno y eso fue todo. Nuestra retirada de la creación fluye de esta vista estática que tenemos de ella. La realidad, sin embargo, es que la creación es dinámica. La creación está llena con la presencia de Dios. Laudato Si, la elocuente reflexión del Papa Francisco sobre la crisis medioambiental, habla elocuentemente sobre esta presencia dinámica de Dios en la creación. Declara que la violación del medio ambiente natural es una afrenta directa a Dios. La tala de bosques y contaminación de ríos, lagos y océanos no son actos neutrales sino violaciones directas de la presencia de Dios y el plan para la creación. Hay una súplica para la participación responsable con la naturaleza, no la negación violenta de la responsabilidad. Este pecado contra el mundo natural es un pecado contra nosotros y contra Dios.
El mensaje del evangelio de Jesús nos libera para ver con los ojos de la mente y los del corazón. Las enseñanzas de Jesús nos animan a crear las virtudes que nos permitan vivir responsablemente con lo que necesitamos, no con los deseos que vienen de la publicidad multi millonaria que es una industria que nos envuelve en nuestra vida diaria con falsedades. Estos son los primeros pasos en un viaje para ayudar a que toda la humanidad viva una vida responsable, saludable y productiva que respete y nutra la creación de Dios que es un regalo. Cuando empecemos a vivir este llamado a respetar la creación de Dios, estaremos eligiendo la vida para nosotros mismos y para los pobres.
A través de la historia de la iglesia estos capítulos finales de Mateo han sido distorsionados para producir un antisemitismo que ha sido una terrible distorsión del evangelio. La mala representación del mensaje de Jesús ha llevado a actividades abominablemente inhumanas e injustas en las relaciones entre judíos y cristianos.
El mensaje básico de la parábola del inquilino asesino nos dirige a la necesidad de decidir. ¿seremos administradores de los dones que Dios nos ha dado? ¿estamos viviendo el mensaje del evangelio en nuestra familia? ¿estamos contribuyendo en nuestra comunidad para hacerlo más dador de vida para todos? ¿estamos respondiendo al llamado para actuar justamente y ser instrumentos de paz? ¿estamos siendo responsables y no desperdiciando las bendiciones de nuestro medio ambiente?
Jesús demanda una decisión. ¿aceptamos su llamado y el regalo de amor incondicional? ¿estamos listos para reconocer que toda vida es un regalo para ser querida y desarrollada? El llamado a la administración nos pide reconocer el dominio de Dios y nuestra realidad como criaturas finitas que son perdonadas, dotadas y amadas.
El pasaje del evangelio de hoy de Mateo señala el rechazo de la prédica de Jesús por parte de los líderes de Israel. Pero también debería plantear la pregunta para nosotros. ¿será que nuestra forma de vida ofrece alguna clase de asociación con los administrados asesinos? Podemos preguntarnos a nosotros mismos: ¿qué papel desempeñan la justicia y la rectitud en el huerto de la vida diaria para nosotros? Mateo señalará en el famoso pasaje del capítulo 25 sobre: “El más pequeño de mis hermanos y hermanas” Se nos dice que fallar en alimentar al pobre es lo mismo que negar a Jesús. Esta falta de justicia y preocupación por los pobres es lo opuesto a dar vida. Este es el asesinato del hijo en nuestro tiempo. Estamos eligiendo la muerte sobre la vida. El rechazo del hijo del dueño no fue el monopolio de los líderes judíos. Sigue a través de la historia.
Nuestra tarea es ser trabajadores fieles en el viñedo de la vida. Hoy, esto nos llama a hacer dos cosas: la preocupación por los pobres y marginados y la preocupación por el regalo de Dios de la creación. Ambas cosas son víctimas de tremenda negligencia. Los pobres son casi siempre las primeras víctimas del cambio climático y otros abusos a la naturaleza.
Ya que estamos llamados a dirigir estos problemas abrumadores, estamos llamados a aceptar al hijo. Es Jesús quien nos guiará hacia la verdad y la libertad, que es la verdadera hambre en nuestros corazones. La administración en el viñedo de la vida esta hecha mucho más clara y mucho más fácil cuando aceptamos el regalo del Padre, Jesucristo.
No estamos solos, Dios está siempre con nosotros. Necesitamos darnos cuenta que nuestro pequeño esfuerzo personal es importante. Este pequeño esfuerzo beneficia a la sociedad en una forma que con frecuencia está escondida para nosotros. De igual manera, estos pequeños esfuerzos ayudan a nuestra auto estima, animándonos a seguir en la batalla.
Conforme empezamos a entender el desafío a nuestro medio ambiente, la mayoría de nosotros necesitará cambiar su entendimiento sobre la creación. La vista más común sobre la creación es que Dios creó el mundo y era bueno y eso fue todo. Nuestra retirada de la creación fluye de esta vista estática que tenemos de ella. La realidad, sin embargo, es que la creación es dinámica. La creación está llena con la presencia de Dios. Laudato Si, la elocuente reflexión del Papa Francisco sobre la crisis medioambiental, habla elocuentemente sobre esta presencia dinámica de Dios en la creación. Declara que la violación del medio ambiente natural es una afrenta directa a Dios. La tala de bosques y contaminación de ríos, lagos y océanos no son actos neutrales sino violaciones directas de la presencia de Dios y el plan para la creación. Hay una súplica para la participación responsable con la naturaleza, no la negación violenta de la responsabilidad. Este pecado contra el mundo natural es un pecado contra nosotros y contra Dios.
El mensaje del evangelio de Jesús nos libera para ver con los ojos de la mente y los del corazón. Las enseñanzas de Jesús nos animan a crear las virtudes que nos permitan vivir responsablemente con lo que necesitamos, no con los deseos que vienen de la publicidad multi millonaria que es una industria que nos envuelve en nuestra vida diaria con falsedades. Estos son los primeros pasos en un viaje para ayudar a que toda la humanidad viva una vida responsable, saludable y productiva que respete y nutra la creación de Dios que es un regalo. Cuando empecemos a vivir este llamado a respetar la creación de Dios, estaremos eligiendo la vida para nosotros mismos y para los pobres.











